viernes, 28 de octubre de 2022

Trece Monedas













Impregnado canto

              de la mañana


al oriente de mis campos 

                        florecidos

         tus antiguas corolas

para siempre nacientes

en la serena raíz de tu alimento


en cada brizna de luz

                tu aire 

es un todo silencioso


delicioso en cada oleada 

mece una piel nueva 

porque emana de tu risa 

              y tu mirada


cada perfume me habla

del sueño primero

que tejiste para mí 

en el primer instante 


anticipo distinto 


cada vez


de tu completa Gracia 


de cada una de tus ciencias

                   que hacen sabia

           mi infancia peregrina


novísimo cielo

        siempre estuvo allí

                      puro e inmóvil


sagrada luz

que no proyecta sombra alguna


solo dones el vivo sol

         desde dentro


el profundo color de mis vestidos

es mi cuerpo renacido


trece monedas es mi dote

para amarte sin final

en esta patria sin comienzo


por un misterio indecible

de amor fiel

tu palabra se cumple

en el pobre trazo

de mi historia vacilante


me pronuncia

en virginal sollozo

con diálogos de inocencia 

nueva y santa


retoño vivo

por siempre verde 

es mi existencia

si la arranca tu mano 


grácil y fecunda mi memoria

si recibo tus arras


en la ofrenda esponsal

de tu vida

que es la mía


para siempre





jueves, 3 de diciembre de 2020

ILAPSO


S
endero sin luna

ilumina el paisaje

la boca sedienta


la lluvia

que aún no cae

proyecta 

un borde

entre dos afueras


desanda su esperanza

el árbol

al que le pesan sus hojas


y sin embargo


un instante de relámpago

un destello de niño

alcanza

para amar

y ser amado


todo silencio

es paso firme


lo que redime

siempre viene

desde el otro



©Daniel Cáseres

martes, 1 de diciembre de 2020

HESIQUÍA




 





Abro la puerta

de un jardín 

             de obsidiana


un enjambre lunar

de mudas voces


aquí el viento mece

el reposo azul

de las libélulas


la luz titila

el beso imaginario

        de los juncos

                en el cielo


abro un vuelo

de perdiz tardía

mi pecho orante

es un pajonal

        desnudo


esta noche no es sino

                      la vida


un leve horizonte

de raíz y brillo

 

en la orilla

de estas aguas 

zigzagueantes

un rezago de cortezas

son mis flotantes ruegos


adarmes de paisaje

y palabras escondidas

en un descanso de flores 

que perfumó las Horas


como de una tinta madre

hecha de pétalos


         así


mi sed profunda

abreva en el silencio


se abre un sol

—promesa cierta—


debajo

de su vestido angélico


©Daniel Cáseres




lunes, 10 de agosto de 2020

SAN LORENZO DIÁCONO Y MÁRTIR

Verdaderamente Lorenzo, igual que Esteban, pasó “por la gran tribulación” y lavó sus vestidos volviéndolos blancos “en la sangre del Cordero”. La historia nos confirma lo glorioso que es el nombre de Lorenzo, como es glorioso su sepulcro. Su solicitud por los pobres, su generoso servicio a la Iglesia de Roma en el importante sector de la asistencia y de la caridad, la fidelidad al Papa Sixto II, fidelidad que le impulsaba hasta quererlo seguir en la prueba suprema del martirio y el heroico testimonio de su sangre, entregada a Cristo unos días después, son cosas universalmente conocidas, muy por encima de los detalles de la más conocida tradición iconográfica. Realmente Lorenzo pasó por la “gran tribulación” y salió victorioso de ella, de manera que su memoria es bendita por los siglos

San Juan Pablo II, sobre San Lorenzo diácono y mártir.


Cuando en 257 Sixto fue nombrado papa, Lorenzo fue ordenado diácono, razón por la cual oficialmente es el santo patrono de los Diáconos, y fue encargado de administrar los bienes de la Iglesia y el cuidado de los pobres. Se dice que cuando le preguntaron por los bienes de la Iglesia, creyendo que le sacarían dinero, el Santo les mostró a sus captores el pueblo pobre, diciéndoles:
 "Aquí están. los preciados bienes de la iglesia". Esto los enfureció y Lorenzo fue quemado vivo en una hoguera, concretamente en una parrilla, cerca del Campo de Verano, en Roma. Su santo se celebra el 10 de agosto, día en el que recibió el martirio. Fue enterrado en la Via Tiburtina, en las catacumbas de Ciriaca, por Hipólito de Roma y el presbítero Justino. Se dice que Constantino I el Grande mandó construir un pequeño oratorio en honor del mártir, que se convirtió en punto de parada en los itinerarios de peregrinación a las tumbas de los mártires romanos en el siglo VII.

HABLA EL VERBO






Habla el Verbo

en cotidiano modo

del misterio de la Hondura

en la mañana.

Hendidura

            inefable

sin tiempo y sin frontera.



Habla el Verbo

y dice

la manera en que adora


       intranscurrible


la íntima Caricia

y en Tres profiere.



El Asombro que ama

en danza eterna

Liturgia Infinita

                  feliz

siempre engendrando.




Habla el Verbo

y narra

el mito indecible

que no acaba.

Limpia al logos

el Logos

en el decir humano

con su fuego

lo desnuda y purifica

y hace santo.




El Ícono plegaria

      —portal—

                  se abre

puridad de Gloria

su Aliento obsequia

al que detiene el filo

y contempla



al que posee oídos

y oye

y escucha

y en libre amor

se entrega.



©Daniel Cáseres








jueves, 6 de agosto de 2020

GABO FERRO

Me decís, me decís

que te puedo salvar

que te puedo sacar 

de donde estás

que te puedo sanar

que te puedo besar

que te puedo soltar

que te puedo volar.


Me decís, me decís  

que yo te sé mirar

que yo te sé tratar

que yo te sé tocar 

que te puedo aclarar

que te sé hacer brillar

que te puedo calmar

que te puedo soñar.


Y acá yo... 

De piedra...


Como un detalle

como un motivo

para que vos

te salves

te saques

te sanes 

te beses

te sueltes 

te vueles

te mires

te trates

te toques

te aclares

te brilles

te calmes

te llores

te rompas

te cuides 

te abrigues

te enseñes

te muestres

te llenes

te abrigues

conmigo, pero sin mí.


Como un motivo, conmigo

pero sin mí.


(COMO UN MOTIVO - Canción)



Gabriel Fernando "Gabo" Ferro (Buenos Aires, 6 de noviembre de 1965), cantante de rock, poeta, performer, historiador y docente universitario argentino.
Gabo Ferro

En 2014 La Marca Editora publica Costurera Carpintero, una antología de las letras de las canciones de todos sus discos; en el prólogo Diana Bellessi afirma: “La poesía de Gabo Ferro es la poesía de un mago. Alguien que puede hacer de las palabras siempre algo imprevisto. Hablar del mal y convertirlo en bien, hablar del bien y convertirlo en dolor, hablar de la muerte y transformarla en sembradora, en dadora de vida. Por eso, en sus poemas suceden cosas extraordinarias”. 

Como historiador tiene editados dos ensayos: Barbarie y Civilización. Sangre, Monstruos y Vampiros durante el segundo gobierno de Rosas (2008), por el que recibió la Mención Honorífica del Fondo Nacional de las Artes. Además, varios de sus poemas, canciones y cuentos fueron material de trabajo y composición para relatos coreográficos, piezas escénico-vocales, documentales y films argentinos e internacionales.

miércoles, 5 de agosto de 2020

FRÉDÉRIC-VINCENT LEBBE

Padre Frédéric-Vincent Lebbe
Mi estancia de 12 años en la India, mis contactos con amigos hindúes no han hecho más que intensificar en mí esta visión de la salvación total por Cristo, tan universal como única:
Hay cristianos que, identificando más o menos el destino del mundo con el destino del cristianismo tal como se ha formulado en los diez o quince primeros siglos de su historia, no ven en la llegada de los pueblos nuevos al cristianismo más que un crecimiento numérico de la Iglesia y de su mayor difusión en el espacio. Después de santo Tomas, ¿queda algo por aprender? Después de Trento, ¿hay alguna institución que modificar? Ha llegado a ella a su talla adulta y el que entra en ella, entra en un templo donde no falta ninguna piedra.
En el plano de la revelación, la iglesia lo tiene todo desde el principio, en el plano del desarrollo donde se entra en lo humano o, mejor dicho, donde lo humano queda asumido y transformado ningún siglo marca un término definitivo. La Iglesia no dirá ya solamente, como en tiempos de san Agustín «Mía es la lengua latina, mía la griega y también la siriaca», añadirá el sánscrito, el tamul, el chino, con todo lo que esas lenguas aportan en ideas y sentimientos que no han penetrado aún en el mundo mediterráneo, germánico o eslavo. Espiritualidades todavía por explorar, modos contemplativos, formulaciones nuevas del misterio, tipos de adoración y de vida consagrada, están esperando sin duda y esperarán quizás durante siglos la llegada de ciertas civilizaciones como las de la India y de China en el seno de la Iglesia una y multiforme. El cristianismo que era de ayer, que es de hoy, será siempre «el que viene». El Espíritu eterno será siempre en la creación aquel que acaba llevándolo todo a la perfección.

Padre Lebbe a los quince años
El padre Lebbe nació el 19 de agosto de 1877 en Gante, Bélgica, en una familia católica devota. Su padre era un notario público flamenco, y su madre era de ascendencia mitad francesa y mitad inglesa. Cuando tenía 11 años, leyó sobre el martirio del misionero católico francés Jean-Gabriel Perboyre, miembro de los lazaristas, en Wuchang, China en 1840. Esto lo inspiró a querer convertirse en misionero en China. En 1895, en París, Lebbe entró en la orden lazarista. Mientras Lebbe era estudiante de seminario en 1900, la rebelión de los boxeadores ocurrió en China, y el misionero belga Ferdinand Hamer fue martirizado en Mongolia Interior. No obstante, Lebbe decidió ir a China para promover el catolicismo.
En 1901, Lebbe siguió a Pierre-Marie-Alphonse Favier , obispo de Beijing, a China. Fue ordenado en Beijing el 28 de octubre de 1901, y luego fue enviado a realizar misiones en el pueblo de Xiaohan del condado de Wuqing (ahora parte del municipio de Tianjin) y en otros lugares de la región Beijing-Tianjin. En 1903, Lebbe presidió la reconstrucción de la iglesia de Xiaohan, dañada durante la Rebelión de los Bóxers. Al llegar a China, Lebbe se esforzó por estudiar la cultura china, y aprendió a leer libros chinos, hablar con fluidez el mandarín estándar y escribir caligrafía hermosa. Lebbe finalmente se vistió con ropa china, vivió de acuerdo con las costumbres chinas e interactuó principalmente con amigos y correligionarios chinos. El dominio del chino le permitió interactuar con la intelectualidad china de Tianjin, convirtiendo docenas y atrayendo la atención de muchos más, especialmente con debates en la sala de conferencias sobre religión, ética y patriotismo.

Junto con Anthony Cotta, Lebbe criticó a varias organizaciones religiosas extranjeras por la práctica de controlar el catolicismo chino en beneficio de sus países de origen, proponiendo el lema "Devolver China a los chinos y los chinos irán a Cristo", y activamente promovió que el Vaticano designe obispos de nacionalidad china. Por estas acciones, Lebbe provocó la ira de sus superiores lazaristas.
La base de la lucha fue que el cónsul francés de Tianjin con el apoyo del liderazgo de la Iglesia en Tianjin intentó expandir la Concesión francesa al apropiarse de tierras adyacentes a la Catedral de San José e incorporarla a la Concesión. Yishibao publicó muchas objeciones a estas acciones, incluida una escrita por el propio Lebbe, que pone a Lebbe en conflicto con el obispo de Tianjin, Paul-Marie Dumond. Como resultado del desacuerdo, Lebbe fue degradado y transferido a la diócesis de Ningbo en abril de 1920, y poco después regresó a Europa. No obstante, las protestas de Lebbe y Cotta al Vaticano influyeron en la carta apostólica del Papa Benedicto XV de 1919. Máxima ilusión , cuyo objetivo era indigenizar a la Iglesia en China y frenar los peores abusos de los misioneros occidentales, incluidas las acciones emprendidas en interés del país de uno en lugar de la Iglesia en su conjunto. En 1927, Lebbe solicitó y obtuvo la ciudadanía china y regresó a China en 1928, ayudando al obispo Sun Dezhen en Anguo, Hebei y ayudando a establecer dos órdenes religiosas chinas, los Hermanitos de San Juan Bautista (Les Petits frères de Saint- Jean-Baptiste, 耀 汉 小 兄弟 会) y las Hermanitas de Santa Teresa del Santo Niño (Les Petites soeurs de Sainte-Thérèse-de-l'Enfant-Jésus, 德 来 小 姊妹 会), esta última llamada así por Santa Teresa de Lisieux ).
Lebbe defendió enérgicamente en nombre del pueblo chino contra el imperialismo japonés.
Durante la batalla de Rehe en 1933, en medio de un enfrentamiento entre las fuerzas de Kuomintang de Lu Chung-lin y el Ejército Comunista de la Octava Ruta , fue capturado por los comunistas el 9 de marzo de 1940 y cautivo en el condado de Liao, distrito de Taihang de la provincia de Shanxi (hoy Condado de Zuoquan). Tratado como un espía, Lebbe soportó seis semanas de lavado de cerebro y maltrato físico, y estuvo gravemente enfermo cuando fue liberado más de 40 días después. Murió de agotamiento en Geleshan en Chungking el 24 de junio de 1940.
Desde el año 1988 tiene abierta una causa de beatificación.

¿Qué les ha parecido este personaje? Los invito a dejar sus inquietudes, comentarios y opiniones en los comentarios de debajo.

martes, 4 de agosto de 2020

MARINA TSVETÁYEVA



¡Al sol en la altura
tú puedes eclipsar
con todas las estrellas
en tu mano!

¡Ay, si pudiera
las puertas
de par en par
entrar en tu casa
como el viento temprano!

¡Y balbucear
y sonrojarme
y de pronto
bajar la mirada,
y, suspirando, sosegarme,
tal en la infancia, perdonada!

(2 de julio de 1916)






Marina Tsvetáyeva
(Moscú 26-091892— Yelábuga 31-8-1941)
Considerada, junto a escritores de la talla de Borís Pasternak, Ósip Mandelshtam o Anna Ajmátova, como una de las autoras rusas más relevantes del siglo XX, Marina Tsvetáyeva no se dejó encasillar en ninguna corriente literaria de la época, creó su propio estilo. La suya es una escritura complicada por su carácter conciso a la par que sonoro e impregnada toda ella de una gran riqueza y heterogeneidad estética, que provienen de su extensa y variada formación cultural. La prosa del poeta es un quehacer distinto de la prosa del prosista, en ella la unidad del esfuerzo no es la frase sino la palabra, e incluso con frecuencia la sílaba. Una mujer de espíritu rebelde, transgresora en todo, en la vida y en la escritura, que fue fiel a sí misma, consecuente y a la vez contradictoria, sensible y apasionada.

Nace en Moscú en 1892. Su madre, María Aleksándrovna Mein, «una polaca de sangre azul» —como la define la propia Marina—, pianista de gran talento, discípula de Rubinstein. Su padre, Iván Vladimírovich Tsvetayev, notable filólogo e historiador del arte, profesor de la Universidad de Moscú, fundador y director del Museo Rumyantsev (en la actualidad Museo de Bellas Artes Pushkin de Moscú).
La Revolución y la guerra harán que todo ese maravilloso mundo se derrumbe. Luego de una vida plagada de tragedias familiares y miseria, lamentablemente se quitó la vida el 31 de agosto de 1941, presa de la desesperación, presumiblemente por causas de persecución política y social. Su cuerpo fue hallado por su hijo Gueorgui.
El gran escritor ruso Joseph Brodsky nos da una idea de la grandiosidad de Tsvetáyeva como poeta. Este afirma que no existe en la poesía del siglo XX una voz más apasionada que la de ella. También dijo que él mismo, en su juventud, quiso medirse con Pasternak, Mandelshtam, Ajmátova y Tsvetáyeva, pero, en lo que se refería a esta última, dijo: «Renuncié, no estaba a la altura».

lunes, 3 de agosto de 2020

ALFARERO DEL HOMBRE, MANO TRABAJADORA



Alfarero del hombre, mano trabajadora
que, de los hondos limos iniciales,
convocas a los pájaros a la primera aurora,
al pasto los primeros animales.

De mañana te busco, hecho de luz concreta,
de espacio puro y tierra amanecida.
De mañana te encuentro, vigor, origen, meta
de los profundos ríos de la vida.

El árbol toma cuerpo, y el agua melodía;
tus manos son recientes en la rosa;
se espesa la abundancia del mundo a mediodía,
y estás de corazón en cada cosa.

No hay brisa si no alientas, monte si no estás dentro,
ni soledad en que no te hagas fuerte.
Todo es presencia y gracia; vivir es este encuentro:
tú, por la luz; el hombre, por la muerte.

¡Que se acabe el pecado! ¡Mira que es desdecirte
dejar tanta hermosura en tanta guerra!
Que el hombre no te obligue, Señor, a arrepentirte
de haberle dado un día las llaves de la tierra.
Amén.



Liturgia de las Horas
HIMNO DE LAUDES.
Tiempo Ordinario.
03 de agosto. LUNES DE LA SEMANA XVIII
De la Feria. Salterio II.

OTRA ROMPIENTE

La noche mece

el alba

   en la vigilia

promesa que canta


con filo de obsidiana

la luz será un tajo

en mitad del silencio


              una sed

amaneciendo fuente


   otra rompiente el viento

                abrirá su pecho

con el fulgor de una sangre

que se apaga



©Daniel Cáseres

domingo, 2 de agosto de 2020

¿DÓNDE ESTÁ MUERTE, TU VICTORIA?

¿Dónde está muerte, tu victoria?
¿Dónde está muerte, tu aguijón?
Todo es destello de su gloria,
clara luz, resurrección.

Fiesta es la lucha terminada,
vida es la muerte del Señor,
día la noche engalanada,
gloria eterna de su amor.

Fuente perenne de la vida,
luz siempre viva de su don,
Cristo es ya vida siempre unida
a toda vida en aflicción.

Cuando la noche se avecina,
noche del hombre y su ilusión,
Cristo es ya luz que lo ilumina,
Sol de su vida y corazón.

Demos al Padre la alabanza,
por Jesucristo, Hijo y señor,
denos su espíritu esperanza
viva y eterna de su amor.
Amén.



Liturgia de las Horas
HIMNO DE II VÍSPERAS.
Tiempo Ordinario.
02 de agosto. DOMINGO DE LA SEMANA XVIII
De la Feria. Salterio II.

PAVEL EVDOKIMOV


«El esplendor
de las Acciones Divinas
se oculta bajo el velo
de las cosas
de este mundo».

Pavel (Pablo) Evdokimov: 
(2-8-1901—16-09-1970)

Teólogo y poeta ortodoxo ruso, nacido en San Petersburgo. Se educó en un ambiente religioso, lleno de valores cristianos en su ciudad natal, hasta que hubo de emigrar con su familia, a causa de la revolución bolchevique de 1917.
Su vida de juventud se desarrolló entre los estudios y el conocimiento religioso.
Se graduó en la Escuela Militar, a la vez que cursó estudios de Teología en la Escuela Superior de Teología de Kiev. Siendo un alumno aventajado en el currículum teológico, acabó sus estudios en el Instituto de Teología San Sergio de París (1928). Entre sus obras podemos destacar: Dostoievski y el problema del mal (1942); El matrimonio, sacramento del amor (1944); Ortodoxia (1959); Gogol y Dostoievski en el Descenso a los Infiernos (1961); El Sacramento del Amor (1962); La oración de la Iglesia (1966). El cristianismo de Evdokimov nació de la experiencia de fe nutrida en la Iglesia Ortodoxa. Interpretó la tradición oriental a la luz de la occidental, creando así un puente necesario entre ambas culturas. Su estilo poético no chocó con la realidad. No trató de evadirse de los problemas mundanos para acceder a un mundo de ensueño y mágico. Más bien trató de plantar cara a los problemas existenciales desde un lado más espiritual y pleno. 
Pavel Evdokimov

Con su lenguaje poético, el pensador ruso manifiesta al lector la presencia de un Dios-Amor revelado que nos saca de la rutina diaria. El cristianismo de Evdokimov nació de la experiencia de fe nutrida en la Iglesia Ortodoxa. Interpretó la tradición oriental a la luz de la occidental, creando así un puente necesario entre ambas culturas. Su estilo poético no chocó con la realidad. No trató de evadirse de los problemas mundanos para acceder a un mundo de ensueño y mágico. Más bien trató de plantar cara a los problemas existenciales desde un lado más espiritual y pleno. Con su lenguaje poético, el pensador ruso manifiesta al lector la presencia de un Dios-Amor revelado que nos saca de la rutina diaria.


EVANGELIO DEL DOMINGO 18º DURANTE EL AÑO


(Mt 14, 13-21)

«Una inmensa paradoja se tensa sobre el firmamento del cristiano actual. Por fuera, le toca reencontrarse con el más elemental de los realismos, tan abollado por las deformidades culturales de las últimas centurias. Blandir espadas —al decir de Chesterton— to prove that leaves are green in summer (para probar que las hojas son verdes en verano). Y por dentro... sí: por dentro le atañerá encender fuegos en favor de la magia perdida, para testificar que dos peces y tres panes no dan cinco ni cien ni mil: dan fiesta, dan juego, dan desmesura».

Diego de Jesús.
Mito, plegaria y misterio.
Editorial Cristo Orante. 2012.


sábado, 1 de agosto de 2020

SIN DECIRSE LLUVIA




Sin decirse lluvia

el río conoce su destino


atrás queda

       la orilla



lo que quedó

         sin nombre



incapaz de abrazar

la tormenta





©Daniel Cáseres

viernes, 31 de julio de 2020

HUELLA QUIETA













A veces las flores

     acunan silencios



           esconden lluvias



el canto humilde

de la greda



la hierba es muro


       (guarece del viento)


el sendero no es camino

                    es huella
                     quieta


de infancia



©Daniel Cáseres.


jueves, 30 de julio de 2020

VENGO, SEÑOR, CANSADO


Vengo, Señor, cansado;
¡cuánta fatiga
van cargando mis hombros
al fin del día!
Dame tu fuerza
y una caricia tuya
para mis penas.

Salí por la mañana
Entre los hombres,
¡y encontré tantos ricos
que estaban pobres!
La tierra llora,
porque sin ti la vida
es poca cosa.

¡Tantos hombres maltrechos,
sin ilusiones!;
en ti buscan asilo
sus manos torpes.
Tu amor amigo,
todo tu santo fuego,
para su frío.

Yo roturé la tierra
y puse trigo;
tú diste el crecimiento
para tus hijos.
Así, en la tarde,
con el cansancio a cuestas,
te alabo, Padre.

Quiero todos los días
salir contigo,
y volver a la tarde
siendo tu amigo.
Volver a casa
y extenderte las manos,
dándote gracias.
Amén.


Liturgia de las Horas
HIMNO DE VÍSPERAS.
Tiempo Ordinario.
30 de julio. JUEVES DE LA SEMANA XVII
De la Feria. Salterio I.

APRETADA

Apretada

la tierra se extiende

              abraza el horizonte

voz inefable

               pupila vibrante sobre el cuerpo desguarnecido

clepsidra de piel
             
                canta



(el amor sueña)

(el amor busca)





murmullo de salitre
 
   arrastra el sonido

en el borde de estos cuencos

hasta encontrar la música

la sincronía


silencio y beso





©Mineral
©Editorial Viajera. 2016.
©Daniel Cáseres.

AFINO LAS LUCES

Afino las luces

sin palabras

caigo pesadamente

           enteramente




la ausencia

en el espacio quieto

(carnoso silencio)




escarbo el suelo

como quien busca un mineral incalculable

                      un número absurdo

                                en mitad del infinito




©Mineral
©Editorial Viajera. 2016.
©Daniel Cáseres.


miércoles, 29 de julio de 2020

A LO LEJOS



La noche no busca palabras

     es la penumbra

                         nacida
la que habla



son las estrellas

                   que rezan


                       o el río

que acaricia luciérnagas



es el viento

que canta en lo oscuro


una mujer

que a lo lejos



acuna su vientre





©Daniel Cáseres.

martes, 28 de julio de 2020

NOS DIJERON DE NOCHE

Nos dijeron de noche
que estabas muerto,
y la fe estuvo en vela
junto a tu cuerpo;
La noche entera,
la pasamos queriendo
mover la piedra.

Con la vuelta del sol,
volverá a ver la tierra
la gloria del Señor.

No supieron contarlo
los centinelas,
nadie supo la hora
ni la manera;
antes del día,
se cubrieron de gloria
tus cinco heridas.

Con la vuelta del sol,
volverá a ver la tierra
la gloria del Señor.

Si los cinco sentidos
buscan el sueño,
que la fe tenga el suyo
vivo y despierto;
la fe velando,
para verte de noche
resucitando.

Con la vuelta del sol,
volverá a ver la tierra
la gloria del Señor.
Amén.

Liturgia de las Horas
HIMNO DE VÍSPERAS.
Tiempo Ordinario.
28 de julio. Martes de la semana XVII
De la Feria. Salterio I.

TAJO SIN PECHO



En el fresco más allá
la canción de la tarde
mece la montaña

no hay prisa

el otoño camina
en remolinos de hojas
bordeando el río

besa la gramilla
en un ondear de polvo

como esperando algo más
de la tierra

          se detiene


               inspira hondo


desciende lento
hasta el azul del agua
para beber su tenue vapor
de murmullo

siembra musgos
debajo de los árboles

quiebra ramas secas
como un niño eterno

sonríe triste
de belleza

se inquieta

busca piedras pájaros horizonte
se queda inmóvil
en silencio
         luego

nadie lo ha visto llorar
                        jamás
en el aire de su bosque

en la soledad de cada brizna
sobre el candil del tibio sol
que humilde trae

nadie ha besado
                        jamás
los labios de sal
que lo atraviesan

nadie ha visto
su enrevesado rostro
siquiera

ni cosechado los musgos
ni abrazado los pájaros
ni rodeado el horizonte
ni abarcado su cielo

nunca nadie ha visto
sus amarillas manos
ni sus ojos
de viento

ni la luz que acuna

como un tajo sin pecho

©Daniel Cáseres.


lunes, 27 de julio de 2020

EL MISTERIO DE LA ROSA (Segunda parte)


Martín Heidegger
Martín Heidegger decía que el hombre verdaderamente es —por primera vez— cuando en su manera de ser, es como la rosa de Silesius[1].(ver primera parte). Y va a tomar del Maestro Eckhart un concepto fundamental: la Gelassenheit, es decir la Serenidad. Estamos frente al último Heidegger; el que va a conducir sus pasos por un sendero de serenidad. Una serenidad que será camino y punto de llegada. Hogar definitivo. 
Él va a decir que pensamiento calculador y pensamiento meditativo son elementos constitutivos y necesarios. Uno para hacer y el otro para ser. A la vez que va a advertir severamente que si el primero (calculador) prevalece sobre el segundo (meditativo), pronto nos vaciará por completo de nuestro ser. Por eso se encargará, además, de exhortar vivamente a tomar  la resolución de adoptar el pensamiento meditativo, en el sentido de abrirse a él, de darle acogida en nuestra vida, como el campesino que aguarda a que la semilla germine. 
El Camino del Campo
Es en este momento de su vida en que camino y crepúsculo se complementarán uno a otro, y cuando la Naturaleza se replegará sobre sí misma, se volverá íntima y comprensiva. Camino y crepúsculo crearán el ambiente propicio y darán paso a la Gelassenheit, la Serenidad. 
Parte desde el portón del jardín real hacia Ehnried. Los viejos tilos del jardín del palacio lo miran por encima de los muros, lo mismo cuando en tiempo de Pascua brilla claro entre los sembrados que crecen y las praderas que se despiertan, que cuando por Navidades desaparece entre los remolinos de nieve detrás de la colina más cercana. Al llegar a la cruz de los caminos, dobla en dirección al bosque. 
Al pasar por la linde saluda a una encina erguida, bajo cuya copa hay un banco, totalmente labrado. De vez en cuando reposaban sobre él uno u otro escrito de los grandes pensadores, que la inexperiencia de un joven intentaba descifrar. Si unos sobre otros se amontonaban los enigmas y no se encontraba ninguna salida, entonces el camino del campo ayudaba. Porque él dirige el paso en una senda dócil, sereno a través de la anchura de esta tierra enjuta. 
Una y otra vez, de cuando en cuando, vuelve el pensar a los mismos escritos o por los propios intentos a lo largo del sendero que el camino rural lleva a través de la campiña. Este camino permanece tan cercano al paso del pensador como al paso del campesino, que al amanecer sale a segar sus prados.

Así comienza la traducción de Olegario González de Cardedal de «Der Feldweg», lireralmente El camino de tierra, que conocemos de manera célebre como «El camino del campo»[2]. A este camino, Heidegger lo rememora como una fuente legítima de sentido y de sabiduría. El gran filósofo, en cierta manera se declaraba inhábil para descifrar los hondos misterios de la vida:

Si unos sobre otros se amontonaban los enigmas y no se encontraba ninguna salida, entonces el camino del campo ayudaba. 

En rescate del pensamiento acudía este camino, con serenidad, pero en su sinuosidad, a través de la infinitud de la campiña. De algún modo, los enigmas que el joven Heidegger no podía o no quería resolver, el camino se los resolvía. La figura del roble es muy interesante, ya que es el árbol que simboliza la vida y la valentía. El roble crece lentamente y es en ese crecimiento donde está fundamentado lo que está destinado a perdurar. 
Crecer es abrirse a la amplitud del cielo, tanto como estar arraigado en la oscuridad de la tierra. Tierra que tiene, en sí misma, el germen de la Poiesis, (ver primera parte)
El camino, sus ondulaciones, el bosque, son siempre representaciones de abrazar lo sencillo porque en lo sencillo se conserva el enigma de lo perenne y de lo grande. Lo sencillo moldea al hombre de tal manera que penetra en él, pero requiere, sin embargo, una larga maduración.

La rosa del Principito
Tal vez, uno de los mensajes más terribles de «El Principito» de Antoine de Saint Exupéry sea que la rosa, finalmente no pertenecía al Principito. Es ese desasimiento, que el Maestro Eckhart llama Abgeschiedenheit, es decir una reclusión, pero en sentido de abandono, un desasirse que permite la unión, la fusión en la contemplación. 
Justamente los tópicos más recurrentes en la teología de Maestro Eckhart son el desasimiento y la unión del hombre con Dios. 
Es este desasimiento lo que permite abrazar el abismo desde el que saltan hasta los ojos la rosa de Silesius y también la de Saint Exupéry. 
La sencillez en la serenidad que nos trae Heidegger es, a su vez,  el camino que permite acceder a la contemplación poética. 
En palabras de Heidegger: 
«Al llegar a la cruz de los caminos,
dobla en dirección al bosque»
Lo Sencillo se ha hecho todavía más sencillo y lo Simple más simplificado. Lo que es siempre idéntico sorprende y libera. La palabra que nos dirige el camino del campo es ahora totalmente clara. ¿Es el agua la que habla? ¿Es el mundo? ¿Es Dios? Todo dice la renuncia que conduce hacia lo mismo. La renuncia no quita, sino que da. La renuncia da la potencia inagotable de lo sencillo. La palabra del camino nos otorga patria al implantarnos en un originario Origen. 




Finalmente, es imposible que no acuda a mi mente y a mi corazón la palabra de la poeta argentina Alejandra Pizarnik[3], brillando con aquella misma sencillez y serenidad heideggeriana, que son a la vez pórtico y salto hacia lo eterno:

Una mirada desde una alcantarilla
puede ser una visión del mundo,
la rebelión consiste en mirar una rosa
hasta pulverizarse los ojos.[4]




[1] MARTIN HEIDEGGER. DER SATZ VOM GRUND - El priNcipio de la razón. Universidad de Friburgo. 1956. P 72-73
[2] MARTÍN HEIDEGGER. Der Feldweg. Herder. 2003.
[3] ALEJANDRA PIZARNIK. Avellaneda, 29 de abril de 1936-Buenos Aires, 25 de septiembre de 1972.
[4] ALEJANDRA PIZARNIK. El árbol de Diana. Poesía Completa. Madrid. Lumen. 2012.






domingo, 26 de julio de 2020

HUMEDEZCO MIS PIES

Humedezco mis pies
en tu ternura de mar
rojizo y cera
gasto mis pasos en tu presencia

y guardo
            el brillo de mis grietas
para llorarte como a un dios
que quise tanto

y descanso
en el misterio carmín de tus naufragios
las estrellas
              respiran como peces
tendidos en la arena
tienen raíces

(rabiosos gritos)

hasta el final del vacío
             en el principio
relámpago y espejo
son música
que me lava los ojos
                     la boca

y baja a media asta
mi garganta
para escucharte


©Mineral
©Editorial Viajera. 2016.
©Daniel Cáseres.

EL MISTERIO DE LA ROSA (Primera parte)

El filósofo y matemático alemán Gottfried Wilhelm Leibniz[1], decía que «nada es sin razón». Contra esto, su coetáneo, el médico, poeta y filósofo Johann Scheffler[2], más conocido como Angelus Silesius escribía el siguiente epigrama[3]

La rosa es sin por qué, florece porque florece.[4]

Silesius nos dice a través de este breve poema, que la rosa es sin causa eficiente, es decir sin una causalidad que la haga ser y proceder y que, además —para odio de Leibniz— que el acontecimiento de la rosa, es decir, su florecer, es independiente de un sujeto que le asigne una razón, un valor o una utilidad.
Angelus Silesius
La rosa tampoco se preocupa de sí misma y desde luego no pregunta si es mirada para así florecer o no. 

Eckhart de Hochheim[5], más conocido como Maestro Eckhart, algunos siglos antes, dirá que la especificidad de las cosas de Dios está dada por ser las cosas del «sin por qué», es decir que son sin más razón, que la de ser.
Maestro Eckhart

En un intento de aproximación a una contemplación poética, podría decir que esa ausencia de «principio de razón suficiente» y que se sustrae al pensamiento objetivante, ha des-cubierto a la rosa y ha permitido que hable desde sí misma, ya que el poeta la ha contemplado “sin un para qué”, es decir, sin establecer su voluntad de saberla, poseerla, dominarla, ni mucho menos estudiarla. Silesius la contempla sin esperar una recompensa. Simplemente la deja ser

Fernando Pessoa

Es en esta línea de pensamiento, que muchos siglos más adelante, el escritor portugués Fernando Pessoa[6] —bajo el heterónino[7] de Alberto Caeiro— escribirá: 

El río de mi aldea no hace pensar en nada. 
Quien está junto a él, solo está junto a él.

Contemplar —en principio— es abandonar todo intento de diseccionar lo que se observa. El hombre que frente a las cosas se limita simplemente a ser hombre, dejando de ser sujeto que diseca y analiza y que, además, logra soltar «palabras sobre las cosas en tanto ‘cosas’ y no ‘objetos’»[8], es aquel que contempla

La «palabra poética» será el pensamiento que contempla y medita, renunciando a todo intento de «agresión» sobre las cosas. El poeta deja la rosa, el río o lo que fuera que observe, pronunciarse a sí mismos. No los objetiva precisamente porque no intenta dominarlos. 


Florece porque florece

Este aparecer, esta fuerza en el acontecer es lo que los griegos llamaban Physis o Fysis, (Φύσις) y que se traduce por «Naturaleza» y que procede del verbo phyo (φύω) que significa crecer o brotar. 

La Alétheia (αλήθεια), es el alma de la Physis y significa «Verdad», pero no en el sentido de «dogma», sino en el sentido de «desvelar», de «descubrir» y en sí, de sinceridad de los hechos y de la propia realidad. Estas dos bellísimas palabras, unidas a la Poiesis (ποíησιζ), es decir la «Creación», conforman en parte el estrecho misterio que intento desvelar en esta primera entrega. 

Todos estos conceptos: Naturaleza que brota en su Verdad como un descubrimiento, como una Creación en sí misma, sumado al significado que los griegos antiguos tenían de la Técnica (τέχνη), «dejar que algo se produzca, permitir a algo aparecer», es lo que necesitamos para comprender el acontecimiento poético. 

La Técnica en su sentido griego y relacionada con la Poiesis (Creación) es aquello que posibilita el acontecimiento de «traer las cosas desde sí hacia sí mismas». En este sentido se familiariza más con el trabajo del granjero que planta la semilla artesanalmente y posibilita mediante cuidados que brote y crezca, que con el trabajo de un herrero, que vendría a ser un fabricante de cosas. 

La Physis, es decir la Naturaleza es aquella que, además, es Poiética. En lenguaje más cercano: La verdadera Naturaleza es la que es Poética. La que se deja acontecer. El Poeta será por tanto aquél que entiende a la Técnica, como ese «permitir que la Naturaleza acontezca» en el marco de su Verdad, su Alétheia. 





[1] Leipzig, 1 de julio de 1646-Hannover, 14 de noviembre de 1716.
[2] Breslavia 25 de diciembre de 1624 – ibídem 9 de julio de 1677.
[3] RAE. Poema breve, ingenioso y satírico, que generalmente expresa un pensamiento con agudeza.
[4] Peregrino Querúbico. Angelus Silesius (Cherubinischer Wandersmann) Año 1657.
[5] ¿? Turingia 1260 – 30 de abril de Avignon 1328.
[6] Lisboa, 13 de junio de 1888 - ibídem, 30 de noviembre de 1935
[7] RAE. Nombre diferente al suyo con el que un autor firma su obra cuando adopta una personalidad fingida.
[8] Hugo Mujica. La Palabra Inicial. Biblos. 2010. 






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